Después de la importante crisis del sector cunicultor catalán de los años 1990, esta actividad está renaciendo en varias explotaciones por todo el territorio.
Los conejos certificados con marca Q tienen un peso entre 1 y 1,5 kg y se han criado en granjas exclusivamente dedicadas a la producción de conejo con marca Q. Todo el proceso y las fórmulas de pienso están controlados, y los animales se sacrifican con un peso en vivo de 1,750 a 2,250 kg, sin poder recibir ningún tipo de alimentación medicamentosa durante los 20 días antes del sacrificio.


Las canales comercializadas llevan la Marca de Calidad en el caso de presentarse enteras, troceadas en cuartos o mitades, en medio canal, y en varias piezas (hombros, muslos y lomos). Se venden frescas en carnicerías de toda Cataluña, etiquetadas con el distintivo de marca Q y con las especificaciones legales que correspondan.
La carne de conejo es una carne fácil de digerir y muy tierna, lo que la hace adecuada cuando hay problemas de masticación. Es una muy buena fuente de proteínas, de vitamina B12 y de hierro pero, además, es la carne con mayor aportación de vitamina B3. También aporta cantidades destacables de potasio, fósforo y calcio y es la que tiene menos grasa.