Oro líquido de larga historia
El olivo tiene un fuerte vínculo con el área mediterránea, donde se dice que nació hace 8.000 años y actualmente forma parte del paisaje. El aceite virgen de oliva ha sido considerado, desde la antigüedad, un medicamento por sus propiedades naturales y su acción medicinal.
En las poblaciones y países cercanos al Mediterráneo el aceite de oliva está al alcance de la mayoría de la población, pero en su origen era un producto de lujo al que solo podían acceder las clases acomodadas.
Perteneciente de los olivos asentados a campos cercanos a las montañas de Montserrat, el aceite ver cuenta con un proceso de elaboración tradicional. Prensado en frío, se obtiene un aceite natural con unas características únicas de sabor y calidad. El aceite vera tiene un gran cuerpo, un ligero toque picante, amargo y un sabor afrutado que nos hace disfrutar de la intensidad de su tierra de origen.
De entre sus múltiples cualidades destacan algunas como: la protección contra las afecciones cardíacas, ya que aporta colesterol bueno (HDL), es un remedio natural para las úlceras, es rico en vitaminas A, E y K; ayuda a la cicatrización de las heridas y es muy adecuado para la alimentación infantil, ya que es una grasa insaturada.
Tras un proceso de elaboración tradicional, prensado en frío, se obtiene un aceite natural con unas características únicas de sabor y calidad. El aceite vera tiene un gran cuerpo, un ligero toque picante, amargo y un sabor afrutado que nos hace disfrutar de la intensidad de su tierra de origen.