Es un cultivo de invierno, muy resistente a las temperaturas extremas, característico de algunas poblaciones de La Cerdanya.
Es una planta de la familia de las crucíferas, de raíz carnosa y flores amarillas. La raíz del nabo de Talltendre, la parte comestible, presenta una pulpa de coloración blanquinosa, mientras que la piel es de color marrón oscuro. La composición del suelo calcário da un sabor peculiar a estos nabos, que destacan por su finura e intensidad. Aunque todos reciben la denominación de nabo de Talltendre, se acostumbran a preferir aquellos que han sido cultivados en secano.
Se comercializa, en temporada, en paradas de mercados y tiendas de La Cerdanya.
El nabo es una hortaliza que, como el resto, aporta poca energía, ya que su principal componente, más del 90%, es el agua y aporta solo alrededor de un 5% de hidratos de carbono. Es un alimento rico en fibra y, por lo tanto, regula el tránsito intestinal. Aunque su contenido no es de los más elevados, aporta también una gran variedad de vitaminas y minerales, como la vitamina C y el ácido fólico, o el potasio y el fósforo. Estos nutrientes son completamente necesarios para un buen crecimiento y desarrollo físico y psíquico.