Es una cebolla de sabor dulce y sin picor, características aportadas por las condiciones climáticas y geográficas de L'Empordà. El origen de esta variedad está ligado a L'Empordà y, sobre todo, a las huertas de Figueres, pero hoy en día se cultiva en muchos lugares de Cataluña.
Es una variedad de la especie Allium cepa, que tiene un color rosado, un poco liloso, y su forma es un poco aplanada. Los suelos húmedos de L'Empordà confieren a esta cebolla menos consistencia y dureza y más dulzura. Una vez cosechada, la cebolla se puede mantener durante tres meses en almacenes frescos y ventilados y, una vez pasado este tiempo, se pasa a conservar en cámaras de frío seco.
Se puede encontrar en tiendas de frutas y verduras de todo el territorio e, incluso, en algunas grandes superficies. Algunos productores de L'Empordà de cebolla de Figueres están certificados bajo la marca Productes de l'Empordà.
La energía que nos proporciona esta hortaliza procede mayoritariamente del contenido de glucosa y sacarosa. Contiene casi todas las vitaminas en pequeñas cantidades y, de los diversos minerales que contiene, cabe destacar el azufre y el potasio. Es un alimento adecuado para los diabéticos, ya que el azufre regula los niveles de azúcar en sangre interviniendo en la síntesis de la insulina. Los compuestos azucarados producen un efecto expectorante (facilitan la eliminación de mucosidades bronquiales), mucolítico (deshacen la mucosidad espesa) y antibiótico sobre determinados gérmenes.