El cultivo de esta variedad de judía en Collsacabra es bastante reciente, no tiene más de cincuenta años de vida. Sustituyó a la judía habitual de la zona, conocida como 'judía de la sierra'. Su producción es muy escasa y está en regresión.
De piel cremosa, de tamaño pequeño y con una ternura difícil de encontrar en otras variedades de judía, la de Collsacabra es una judía muy apreciada por el sector gastronómico pero difícil de encontrar.
Se trata de una variedad muy reciente, con no más de 50 años de vida. A pesar de sustituir a la judía habitual de Osona, conocida como judía de la sierra, su producción es muy escasa y se encuentra en regresión. De tamaño muy pequeño y de piel oscura, la judía de Collsacabra es de mata baja y destaca también por su cocción rápida. Las propiedades de la judía la hacen idónea para acompañar tanto carne como pescado, y la podemos encontrar principalmente en restaurantes locales de la comarca
Se comercializa a granel en establecimientos especializados cercanos a la zona de producción.
La judía, como el resto de legumbres, es un alimento que contiene principalmente hidratos de carbono complejos. Además, aporta una cantidad importante de proteínas, que a pesar de ser de un valor biológico inferior, si se combinan con cereales, se obtiene una proteína de elevada calidad. También cabe destacar su contenido en fibra, que mejora el restreñimiento, disminuye el riesgo de cáncer de origen gastrointestinal y favorece la saciedad.