Esta variedad de guisante se empezó a cultivar en El Berguedà y en otras zonas de montaña en el siglo XVIII, proveniente del Valle de Lord. Se trata de una leguminosa que se cultiva en zonas de montaña, en cantidades muy pequeñas y en descenso, ya que es una variedad delicada para el coco, sobre todo si se hace en el llano.
Proveniente del Valle de Lord, al caballo entre la comarca de El Berguedà y la de El Solsonès, el guisante negro se empezó a cultivar hace más de tres siglos. Se trata de una leguminosa producida en cantidades reducidas y en zonas montañosas en descenso.
De tonalidades verdosas marrones y violetas, la textura del guisante negro una vez cocida es fina y de sabor dulce, profundo y aromático. A pesar de no haber sido mejorada genéticamente, cuenta con unas características singulares de difícil estandarización en procesos culinarios. Cuando se deja secar presenta un tiempo de conservación elevado, más allá de la temporada de cosecha. Se acostumbra a cocinar guisado o salteados con carne de cerdo, aunque también es un producto propicio para elaboraciones innovadoras.
Se puede encontrar en algunas tiendas o mercados de la comarca.
El guisante negro, como el resto de legumbres, es un alimento que contiene principalmente hidratos de carbono complejos. Además, aportan una cantidad importante de proteínas que, a pesar de ser de un valor biológico inferior, si se combinan con cereales, se obtiene una proteína de elevada calidad. También cabe destacar su contenido en fibra, que mejora el restreñimiento, disminuye el riesgo de cáncer de origen gastrointestinal y favorece la saciedad.