DOP Queso de L'Alt Urgell y La Cerdanya

Esta Denominación de Origen Protegida corresponde a un queso tierno y cremoso. Elaborado a partir de la leche de vaca raza frisona, que se elabora en estas dos comarcas desde la formación de la cooperativa del Cadí, en 1915.

Quesos y lácteos

Este es un queso de pasta prensada, con forma cilíndrica y muleta natural húmeda. La pasta es de color crema o marfil, con abundantes ojos, de origen mecánico, distribuidos por toda la pasta. La textura es semitova y la consistencia, tierna y cremosa. El aroma es dulce y penetrante, y el sabor es suave, afrutado al inicio y muy agradable. Se elabora exclusivamente con leche de vaca frisona. En la alimentación básica de este ganado están muy presentes los abundantes prados y forrajes de los valles locales, idóneos para la producción lechera; la leche se recoge diariamente. Una vez recogida, se homogeneiza y pasteuriza, con el fin de eliminar cualquier microorganismo que pueda alterar la calidad del producto. A continuación se pasa a los tanques de cuajado, para provocar su coagulación mediante la adición de fermentos lácteos, donde se mantiene durante 30 minutos a una temperatura de 30 a 33 ºC. La pasta obtenida se moldea para darle el formato característico, y se prensa. Una vez ha cogido la forma definitiva, se sumerge en agua salada a una temperatura de 10-14 ºC, para que coja el punto de sazón adecuado. Para terminar, se pone a madurar en cavas donde, los primeros días, se siembra con fermentos aromáticos específicos. El queso permanece en las cavas un mínimo de 45 días, en un proceso que le otorga su cremosidad, consistencia y cuerpo característicos.


Territorio


Distintivos

  • Inventario de Productos de la Tierra
Gastroteca

Calendario de temporada

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Información complementaria

Hasta principios del siglo XX, L'Alt Urgell y La Cerdanya eran comarcas agrícolas dedicadas al cultivo de viña y cereales, y en menor medida, al de patatas, legumbres y forrajes. Cuando la filoxera devastó la viña destruyó el principal recurso agrícola de estas comarcas, de modo que había que encontrar alternativas. El cultivo de la vid, el olivo y el almendro fueron retrocediendo, mientras que los pastos y el número de vacas iba aumentando. En este contexto, en el año 1915 se fundó la Cooperativa del Cadí, cuyo primer objetivo fue la producción y comercialización de carne de bovino. El incremento de la producción cárnica supuso la aparición de un excedente de leche, al que había que encontrar salida y eso hizo que aparecieran las primeras elaboraciones industriales de mantequilla y quesos. Entre los años 1940 y 1960, este fue el principal tipo de queso comercializado en los grandes núcleos de población de Cataluña, como Barcelona. La elaboración del queso, que se originó a partir de la tradición artesana, fue incorporando progresivamente nuevas técnicas para la mejora de la calidad, que se han ido desarrollando hasta hoy en día, y que propiciaron que en el año 2000 lograra el reconocimiento comunitario como Denominación de Origen Protegida (DOP).


Atributos y propiedades nutricionales

El queso se comercializa en piezas enteras, de 195 a 200 mm de tamaño y un peso de 2,5 kg, que generalmente se venden al detalle en tiendas especializadas o en los departamentos de quesos de los establecimientos. Se presenta con la etiqueta adherida sobre la cara superior y va protegido con un envoltor adecuado. En la etiqueta figura, además del nombre comercial y las menciones que exige la legislación vigente, el nombre y el logotipo de la DOP Queso de L'Alt Urgell y La Cerdanya, así como el símbolo comunitario. Al ser un queso suave y cremoso, se adapta perfectamente a las preferencias de toda la población, por lo que se convierte en un ingrediente excelente para hacer bocadillos. También se puede saborear con pan tostado azucarado con tomate y aceite de oliva. Su suavidad permite integrarlo en ensaladas de todo tipo. Cortado a dados y combinado con nuez da personalidad y variedad en las ensaladas verdes. Aunque la costumbre de comer quesos después de las comidas no tiene la tradición ni la extensión de otros lugares, cada vez es más frecuente comer un corte de queso para cerrar una cena o una comida ligeras, debido a la tendencia a reducir una de las comidas principales a un plato único.