El vinagre de miel es un producto artesanal que se hacía a menudo en lugares de producción mel·lífera y destinado al autoconsumo, como es el caso del monasterio de Vallbona de les Monges.
Este producto se obtiene de miel artesana, sin ningún aditivo. Dada la elevada concentración de azúcares de este producto natural, puede desarrollar grados alcohólicos a partir de los azúcares durante la fermentación. Así, se elabora dejando fermentar y madurar en botas de madera hidromel, mezcla de agua y miel, que pasa por diferentes procesos de destilación. Resulta un vinagre amarillento, suave y aromático que conserva las propiedades de la miel, ya que lo único que se transforma durante la elaboración es el azúcar.
Se distribuye a bastantes tiendas de productos dietéticos de todo el país.
El vinagre está formado por un 93% de agua y el resto son minerales, de manera que su contenido calórico es muy bajo, característica que lo hace ideal como condimento en dietas hipocalóricas e hiposódicas, ya que el contenido en sal es despreciable. La importancia de este producto es la variedad de usos que puede tener, como condimento, conservando, saborizando o aromatizando. Sus propiedades conservantes son muy utilizadas en la industria, ya que puede carmelizar o escabechar alimentos.