Cuando en 1963 nuestros abuelos abrieron su restaurante en el Valle de Arán, no se imaginaban que 60 años después nosotros seguiríamos cocinando sus recetas, no solo en el restaurante, sino también envasadas para poder disfrutarlas en cualquier lugar. Cocinamos y envasamos los platos más representativos de la cocina de montaña, para que el cliente lo pueda disfrutar en su casa sin cocinar.