Es una salsa tradicional muy arraigada, aunque no de manera exclusiva, en la cocina del pescado. Tiene su origen en El Camp de Tarragona, pero gradualmente se ha ido extendiendo a toda la zona costera catalana.
El romesco es una salsa tradicional de las comarcas del Camp de Tarragona que, desde hace muchos años, goza de un reconocido prestigio gastronómico. Se le han atribuido orígenes antiguos, que van desde considerarla una salsa de origen romano hasta darle un origen medieval, pero en realidad se trata de una salsa moderna, como indica la presencia de pimiento (producto procedente de América) como uno de sus ingredientes. De hecho, la primera salsa elaborada a base de pimiento se encuentra referenciada en el recetario La cuynera catalana (1835) y la cita directa del romesco data de 1885. Desde entonces, ha estado presente bajo diferentes variantes según el contexto gastronómico, el más popular de los cuales es la cocina marinera de la costa tarraconense.
Se consume tanto en el hogar como en restaurantes. Gracias al éxito alcanzado en los últimos años, han aparecido una serie de empresas que comercializan la salsa romesco envasada en botes de vidrio. Los momentos de máximo consumo se asocian a los meses de invierno y a los de comienzo de la primavera, ya que gastronómicamente se asocia más a menudo a los platos de tiempo frío. Los usos del romesco afectan a una gran variedad de platos: pescado, ensaladas como el xató, entremeses, arroces marineros, tortillas, carnes...
El romesco es una salsa de color anaranjado o rojo, espesa, con un grado de densidad muy variable. Presenta un aspecto más pastoso o más granulado según los elaboradores, y un sabor muy intenso. Los ingredientes con los que se elabora son, esencialmente, pimiento, ajo y aceite de oliva, pero se suelen añadir otros, como almendra, avellana, tomate maduro, vinagre, pan frito, bicho y sal. Se presenta en envases de diferentes tamaños.