Se trata de una variedad de queso muy popular, suave y de amplia distribución en todo el territorio. Antiguamente este queso se elaboraba en primavera y otoño. Actualmente, por el hecho de disponer de leche durante todo el año, no tiene una estacionalidad tan marcada.
Queso de tamaño más bien pequeño, de formas cilíndricas o redondeadas y de un color blanco al principio y ligeramente amargo por fuera al cabo de diez o quince días. Presenta un sabor suave, aromático y un poco salado.
Se elabora con leche pasteurizada de cabra, vaca u oveja y fermentos lácteos. Se cuaja la leche entre 35 y 37 ºC durante unos 45 minutos. Una vez tenemos la cuajada, se corta para separarla del suero. Luego se moldea, se prensa y se sala. Se conserva a una temperatura fresca de una semana a quince días. Se debe consumir durante el primer mes después de su elaboración.

Se encuentra en casi cualquier quesería de toda Cataluña.
El queso tiene, de forma concentrada, la mayor parte de nutrientes de la leche. Sus componentes principales son las proteínas y las grasas. Destaca la elevada cantidad de calcio, importante para una correcta formación de huesos y dientes, que puede llegar a ser 10 veces superior a la de la leche. También es una buena fuente de fósforo, que forma parte del ADN, y zinc, que interviene en el funcionamiento del gusto y del olfato. Aporta una gran cantidad de vitamina A, necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso, y D, que actúa en el intestino favoreciendo la absorción de calcio.