Los panellets forman parte de la gastronomía catalana tradicional como postres típicos de la festividad de Todos los Santos, ya que antiguamente tenían un carácter sacramental, y aún hoy se consumen preferentemente en esta fecha. Están hechos a base de mazapán y de harina de almendra, pero se añaden diferentes ingredientes que les otorgan un amplio abanico de sabores.
El proceso de elaboración de estos pequeños dulces, de formas variadas, se realiza a partir de una base de mazapán (mazapán base, mazapán basto o mazapán fino) hecha con harina de almendras, azúcar, huevos enteros y, a veces, agua. Después de dejar reposar la masa 24 horas, se les da diferentes formas y sabores añadiendo nuevos ingredientes (piñones, café, fruta confitada, coco, etc.) y se hornean. Para estar bajo el cobijo del distintivo de calidad Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), en la masa no debe aparecer fécula (patatas o moniatos), manzana, conservantes ni colorantes artificiales.


Los panellets ETG generalmente se venden al detalle, sin envasar, en las pastelerías y comercios, aunque también se pueden encontrar envasados en cajas. En cualquier caso, deben ir identificados con la leyenda "Panellets. Especialidad Tradicional Garantizada" y el logotipo comunitario de productos específicos. Se encuentra por toda Cataluña.
La combinación de los ingredientes de los panellets hace que se obtenga un producto con un alto valor nutritivo y energético, ya que las almendras son ricas en grasas y el azúcar y los huevos aportan hidratos de carbono y proteínas. Las grasas de la almendra son principalmente monoinsaturadas y con un contenido notable de fitoesteroles, ambos beneficiosos para disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Además, las almendras, como el resto de frutos secos, destacan por su contenido en fibra y minerales como el calcio, el magnesio, el hierro y el potasio.