Tiene su origen en el chiringuito Las Arenas, que los abuelos de Marisa Bordera regentaban en la playa del Arenal. Apunta: «Nos mueven la pasión de alimentar a nuestros comensales y las cosas bonitas, pero, también, el deseo de asociarnos con productores con un enfoque ecológico, respetuosos con el ser humano y con el planeta. Estamos orgullosos del compromiso de nuestros productores y por eso queremos mostrar su trabajo. Entendemos la gastronomía como una herramienta transformadora».