«Estaba un poco cansado de las quattro stagioni», explica el Davide Poso. Trabaja producto de proximidad —y, cuando no puede ser, importado—; a menudo, insólito en una pizza. Nace de la idea de dos amigos que quieren acercar dos culturas gastronómicas como son la catalana y la italiana. El epicentro del restaurante es la pizza con masa original, mezcla de harinas ecológicas que han fermentado entre 36 y 48 horas. Se define como «familiar y joven, y con mucho afán de innovar y sorprender».