Albert Adrià en todas sus vertientes: cocina, bodega, coctelería. El espacio es un laberinto de 700 m2 ideado para crear la sensación de estar dentro de un enigma. La experiencia gastronómica se desarrolla en siete partes y espacios diferentes (Ryokan, La Cava, La Barra, La Plancha, Dinner, Dulces y 41º), con un único menú con más de 40 propuestas que explican una historia. El recorrido de la comida tiene una duración estimada de 3,5 horas.