Nuestro arroz siempre ha gozado de un merecido prestigio gracias al cultivo esmerado, al saber hacer de los campesinos de la zona y a un conjunto de factores ambientales que no se dan en otros lugares, como son el clima, el suelo y el agua. El clima particular del Empordà es uno de los responsables de la altísima calidad de nuestro arroz, ya que la maduración del grano es más larga que en otras latitudes y eso hace que, una vez cocido, conserve mejor su textura.