El establecimiento está alojado en un recorte de historia muy bien guardado, un edificio que data de 1350 y que conserva 8 arcadas góticas en perfecto estado. En su momento fue una casa de campo donde se comerciaba con hielo, gracias a un pozo de nieve que aún conservan. De ahí su antiguo nombre: la calle de la nieve vieja.
Precio medio de la carta